LECTURA ORANTE DE
LA PALABRA
EVANGELIO DE JUAN
2, 1 - 11
Domingo 17 de enero
de 2016
PREPARACIÓN.-
Siento que me voy
a encontrar con mi buen Señor…me tomo mi tiempo…enciendo un cirio, pongo una
música suave de fondo, respiro profundo y espero este encuentro con mi Maestro..
ORACIÓN
DE INICIO.-“Padre bueno, aquí estoy Señor
abriendo mi corazón para que tu Palabra se pose en mi corazón para discernir la
voluntad de nuestro Padre. Quiero aprender cómo
tengo que vivir para que mi vida sea un testimonio de tu Palabra… Señor, estoy a
tus pies inunda mi corazón de tu amor para servirte como Tú quieres yo lo haga.
Amén”.
Lentamente con mucha reverencia, leo este texto…
María no sólo es
la mujer observadora que se da cuenta de una carencia material, es la
conciencia de la nueva situación que se abre a sus ojos; es más allá de la
sensibilidad y la prudencia. María da pie a que se inauguren los tiempos
nuevos.
María espera la
actuación inmediata de Jesús que remedie aquella necesidad, pero Jesús le hace
comprender que la antigua alianza ha caducado. La hora no se refiere a la de
hacer milagros, sino a la hora de cumplir su misión, a la hora de la cruz, a la
hora de pasar de este mundo al Padre
Aparecen nuevos
personajes: Los sirvientes; y María les dice que se pongan a la completa
disposición de Jesús. Ella no conoce los planes de su Hijo, pero afirma que hay
que aceptar su programa sin condiciones y estar preparado para seguir cualquier
indicación suya.
En el contexto de
la alianza en el que se desenvuelve la escena, la frase de María a los
sirvientes adquiere pleno significado, hace alusión a la que pronunció el
pueblo en el Sinaí, comprometiéndose a cumplir todo lo que Dios les mandase:
Haremos cuanto dice el Señor (Ëx 19, 8).
MEDITACIÓN.- ¿Qué
me dice o nos dice el texto de Juan?
Leo de nuevo el texto, siempre
lentamente, y procuro aplicar el texto a mi propia vida. Es el momento
de rumiar el texto. "Sacarle jugo", es decir, encontrarle sentido y
relación con nuestra vida. Comprender e
interpretar cuál es el mensaje del texto para nuestros días.
·
¿Cuáles son los
detalles del pasaje que hemos leído?
·
¿Cuáles son las palabras
de la madre de Jesús?
·
¿Cuáles son las
palabras de Jesús?
·
¿Cuál es la
actitud de los sirvientes y cuál la del mayordomo?
·
¿Cómo reaccionan
los discípulos?
ORACIÓN.-
¿Qué le respondo al Señor luego del regalo de su Palabra?
Todo lo compartido se presenta ante el Señor. A través de peticiones,
acciones de gracias, ofrecimientos, súplicas de perdón, lecturas de salmos o
cantos. En la oración somos nosotros los que nos dirigimos a Dios, que nos ha
hablado.
·
Gracias
Señor Jesús…
·
Perdón
Señor por…
·
Te
alabo Padre…
CONTEMPLACIÓN.-
Dejo que el Señor me hable y me ame
El Santo Espíritu de Dios tiene que
hacer su obra… me mantengo en silencio… dándome cuenta que Jesús con su Palabra
me hace fuerte… y que mis dudas tienen una doble respuesta… ¡Él! y ¡Hacer todo lo que Él nos diga!
·
Hago silencio y
quedo en Su Presencia amorosa.
·
Busco el rostro
de Jesús encontrado en el texto y lo contemplo.
ACCIÓN.-
Y Ahora ¿Cómo hago vida esta Palabra?
María, no espera
que le pidan el favor, se adelanta, “sale al encuentro”. Sabe muy bien que el
único que puede remediar la situación es su hijo y sin muchas palabras, solo
tres, le plantea la situación: “No tienen vino”. Ella no se pierde en
explicaciones, ni siquiera le pregunta a Jesús que pueden hacer. Sabe que esas
tres palabras son suficiente lenguaje entre ella y su Hijo para salvar la
situación. Aunque la respuesta de Jesús no fue muy alentadora que digamos, ella
no se desanimó. Es posible que para Jesús no hubiera llegado su hora, pero
cuando se trata de ayudar al otro, de dar una mano, las cosas pueden y deben
cambiar.
María no le
insiste a Jesús. Simplemente actúa. ¡Algo hay que hacer! Ella ayuda a preparar
todo, el resto lo hará Él. Y pronuncia una de las frases más bellas que en
muchos momentos podría resonar en nuestras vidas: “Haced lo que Él os diga”
(2,5). Es decir: ahora todo depende de Él, yo ya hice mi parte.
·
¿A qué me invita
el Señor motivado (a) por esta Palabra?
·
¿Qué compromiso
puedo asumir durante esta semana?
ORACIÓN DE ENVÍO
Señor, Bueno y Misericordioso,
hoy vivimos tiempos
duros,
hay muchos
excluidos de tu Palabra en nuestro mundo,
millones de
personas…
Ayúdanos a estar
atentos,
enséñanos a estar
activos,
impulsarnos a dar
respuestas,
muéstranos el
camino de la solidaridad.
Y hacer “todo lo
que Tú nos digas”.
Amén.
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